El Parque sufrió un profundo abandono en los años posteriores a 1929 quedando la glorieta en un estado de gran deterioro. En los años 2000 se realizó una amplia restauración en la que se añadió una concha similar a la primitiva y se volvieron a colocar 4 estatuas similares a las originales. Cada uno de los parterres lo forman setos de bonetero, destacando dentro de la flora, dos árboles de Júpiter y palmeras de la fortuna.